Hemos transformado nuestros cuerpos en pasión,
pasión desenfrenada; aunada con amor;
deslizamos nuestros finos cuerpos
en las sabanas blancas, bañadas de humedad,
de pasión:
entregamos nuestros corazones,
nuestras almas,
nuestras fantasías.
Vamos dando paso a nuevos olores,
que nos piden a gritos un espacio
dentro de la saciedad.
Voy sintiendo poco a poco tu delicada piel,
que me pide a gritos libertad;
mis manos se aferran a tu espalda,
mi boca se aferra a la tuya;
mi nariz se aferra a tu aroma.
Pero ya es tarde para seguir,
es tarde para seguir amándonos;
una luz emana de tus ojos
sabe que por ahora nuestro tiempo es corto
solo por ahora;
por que mañana volveremos
no sólo a ser un cuerpo unido por el amor;
sino también dos almas unidas por la eternidad.

VIANEY HERNÁNDEZ VILLADA